De
nuevo retomamos la carretera, pero en seguida una señal
del Camino de Santiago nos advierte del lugar por el que deberemos
cruzar uno de los brazos del embalse. Se trata de un estrecho
puente metálico que salva este paso a gran altura. En
la otra orilla, tras recorrer unos metros por el asfalto, iniciamos
el ascenso de un fuerte repecho por un umbrío camino
de tierra y piedra.
Superados los primeros doscientos metros, muy duros, se entra
en una zona de falso llano. A medida que llegamos al alto, el
bosque desaparece y caminamos por lomas peladas hasta tropezarnos
de nuevo con la C-533, unos metros antes de la nave de Cerámicas
de Portomarín.
A partir de aquí, el trazado de esta comarcal coincide
básicamente con nuestra ruta. Ya, definitivamente, los
pinares se han adueñado del paisaje, y rodeados por ellos
se asciende el Alto de Torros.
Siete kilómetros después de Portomarín
se deja a la izquierda el pueblo de Gonzar.
6'00 Gonzar.-.
Existe
un albergue para peregrinos habilitado por la Xunta de Galicia.
Dispone de 20 camas, duchas con agua caliente y cocina.
Doscientos metros después de su última casa, tomamos,
por el lado opuesto de la calzada, una pista de grava que nos
conduce a Castromaior.
7'00 Castromaior.-
Desde
aquí un fuerte repecho de 800 metros nos sitúa
de nuevo en la C-533, por la que se sigue hasta coronar el Alto
de Hospital da Cruz. En ese lugar una señal de carretera
del Camino de Santiago nos indica el punto de partida de un
camino de hierba por el que se llega a Hospital da Cruz.
9'00 Hospital da Cruz.-
Tras
dejar atrás esta pequeña aldea, pronto alcanzamos
la carretera de Orense a Lugo, que en ese mismo punto cruzamos
para seguir de frente por una buena pista asfaltada hasta Ventas
de Narón.
11'00 Ventas de Narón.-
Dispone de un refugio con capacidad para 22 peregrinos, que
cuenta con cocina y duchas con agua caliente.
Después de un kilómetro de suave ascensión
se llega a la cima de la Sierra de Ligonde, divisoria de las
cuencas del Miño y del Ulla.
14'00 Ligonde.-
Las
antiguas escuelas se han acondicionado como albergue de peregrinos.
Dispone de 18 camas, cocina, duchas con agua caliente y un espacio
reservado con capacidad para 10 bicicletas.
El descenso es muy cómodo hasta llegar a Ligonde. Sobrepasada
esta localidad, la pendiente se hace más pronunciada
y tras un par de cerradas curvas se llega a Eirexe.
15'00 Eirexe.-
Después de cruzar la carretera que se dirige a Monterroso,
llegamos a Portos desde donde un rústico cartel nos invita
a desviarnos a la derecha para conocer el Monasterio de Vilar
de Donas.
0'00 Monasterio de Vilar de Donas.-
A
dos kilómetros del camino. Si vamos bien de tiempo, bien
merece una visita
Volvemos al itinerario jacobeo y llegamos a Portos.
16'00 Portos.-
Muy
cercano a Portos está el poblado de Lestedo.
17'00 Lestedo.-
Iglesia
de Santiago. Se pasa una fuente y la iglesia y a continuación
el cementerio, una pequeña subida y llegamos a Valos.
18'00 Valos.-
En
una bifurcación que hay en el centro de este poblado
se toma la derecha para descender hasta el lugar donde durante
siglos estuvo la Fonte do Remollón, en la que los peregrinos
cumplían con el rito que le dio nombre, hoy inexistente.
A la altura de Mamurria dejamos la pista asfaltada para adentrarnos
por un bonito camino de hierba y tierra (en el que podemos tener
problemas con el barro durante la época de lluvias) que
transita paralelo a la carretera N-547. Este camino desemboca
un kilómetro después en la carretera, unos metros
antes del Alto do Rosario.
22'00 Alto do Rosario.- Altitud
640 m.
En
seguida, por el lado opuesto de la calzada, parte una buena
pista que, tras atravesar las casas de la aldea de Rosario,
desciende hasta el campo de fútbol de Palas do Rei, muy
cerca del lugar en el que se encuentra el albergue de peregrinos.
23'00 Palas do Rei.-
El albergue de peregrinos de Palas do Rei cuenta con 40 plazas
y dispone, como todos los de reciente construcción, de
duchas con agua caliente y cocina. A su lado se ha habilitado
una zona de acampada en la que se permiten utilizar los servicios
del cercano polideportivo.
En el centro del pueblo, junto a la Iglesia, hay otro refugio
sin camas, con capacidad para 40 personas y que también
dispone de duchas con agua caliente.
La misma pista que nos había acercado desde Rosario hasta
el albergue de Palas do Rei es la que se sigue para descender
hasta el núcleo urbano de esta población. Pronto
encontramos la parroquia de San Tirso, que bordeamos para descender
unas escaleras, cruzar la N-547 y enfilar la Travesía
del Peregrino. Al final de esta calle, junto a una fuente de
cuatro caños sobre la que se alza la estatua de un anónimo
peregrino, volvemos a la carretera.

Plano de la etapa

