Salimos
de Santa
Cilia, y vamos caminando por un camino paralelo a la carretera
por un lado y luego por el otro, para después de caminar
unos seis kilómetros llegar a Puente la Reina de Jaca.
6'00 Puente la Reina de Jaca.-
Es
aquí donde se unen la ruta de Somport, Jaca y la que
entraba por el Puerto del Palo, que bajaba por el valle de Hecho,
y también donde se dividía para ir un camino por
cada margen del río Aragón.
Los antiguos peregrinos del camino de Santiago se detenían
en Puente la Reina a reponer fuerzas. En la actualidad sucede
otro tanto, aunque haya cambiado el sentido del peregrinaje.
Nosotros continuamos por la carreterita que conduce a Arrés,
después de haber cruzado el puente del río Aragón
en la carretera nacional. Caminaremos por el camino de Arrés,
como tres km., hasta pasar por la Venta de Samitier, entre campos
de cultivo, principalmente cereal, hasta una curva dominada
por unas grandes naves ganaderas, lugar en que la carretera
asfaltada se eleva hacia el sur para ascender hasta Arrés,
que se divisa en lo alto de un montículo, y a donde nosotros
solo subiremos, si necesitamos hacer uso de su nuevo refugio
de 16 plazas.
9'00Arrés.-
Dejamos la carretera nacional tomando una espléndida
pista agrícola, recientemente construida al efectuar
la concentración parcelaria de la zona. A los tres km.
de pista, llegamos a la “Pardina de Solano” explotación
agro ganadera que se atraviesa por su mitad. Hemos de procurar
no molestar al ganado, que por cierto está protegido
por vallas electrificadas. Tras atravesar por un puente el barranco
de La Guarda, la pista sigue llaneando hasta el barranco de
Patral. Una vez cruzado encontramos una pequeña subida
que nos sitúa en la cota 604. Desde éste lugar
la vista es impresionante. Si el día está despejado,
desde aquí se divisa gran parte de la Cordillera Pirenáica,
con todas sus cimas. Más próximas, y delante de
aquellas, la mole boscosa de la sierra de Orba, coronada por
unos cortados rocosos; un poco más allá, a su
izquierda la sierra de Leyre, cuya larga y regular cresta sigue
la misma dirección que lleva la ruta.
En medio, separando las dos sierras, queda un profundo tajo
surcado por el río Esca, todo ello en territorio zaragozano.
También se divisa perfectamente el pueblo de Berdún,
elevado sobre un cerro alargado y con parte de su casco urbano
en pendiente y orientado a la solana. Seguirá siendo
nuestra referencia. A nuestra izquierda, los montes de Samitier,
Parueta y Peña Nobla.
Dejamos la pista por un camino a la derecha y empiezan a aparecer
pequeños cerros fuertemente erosionados. En la ascensión
a uno de ellos hay un nuevo desvío a la derecha, rodeando
una loma. Un kilómetro después aparece la carretera
que va desde Berdún a Martes; hay un buzón en
el cruce y unos planos orientadores.
El resto del camino es algo más duro, sin llegar a serlo
excesivamente y ha sido, como toda la parte anterior, recientemente
señalizado por miembros de nuestra Asociación.
Cruzamos la carretera y dejamos dos caminos a nuestra izquierda
que ascienden al pueblo de Martes, en el que no entramos, ya
que no hay servicios para el peregrino.
14'00 Martes.-
En la primera curva, el trazado continúa de frente hacia
unas casas. Es el lugar donde acaba la larga y fértil
terraza oscense y punto final de la Jacetania. Es el límite
con la provincia de Zaragoza, justo en el fondo del barranco
de Sobresechos. El terreno que pisamos se transforma y empieza
una serie de barrancos continuados donde la erosión,
en muchos tramos, ha desfigurado el Camino.
Ascendemos y cruzamos por dos montículos, para descender
nuevamente y cruzar un nuevo barranco, el de Calcones, que probablemente
tengamos que vadear pisando algo de agua. Aquí dicen
que estaba el límite de los reinos de Aragón y
Navarra en el siglo XI. El Camino asciende de nuevo a la meseta
y serpentea después por una garganta de altas lomas muy
descarnadas.
A nuestra derecha, la Granja de San Martín, propiedad
y residencia de nuestro buen amigo y asociado Francisco de Asís
Peralta Abad, gran amigo de los peregrinos y del Camino de Santiago,
donde podras descansar y te prestaran ayuda, si la necesitas;
a nuestra izquierda el desvío hacia Mianos, al que no
subimos, ya que no hay servicios para el peregrino.
23'00 Mianos.-
Tan sólo 3,5 km. nos separan del final de esta etapa.
Ya se divisan las aguas remansadas del pantano de Yesa y, recostado
en la sierra, el Monasterio de Leyre; más a la derecha,
enfrente a nosotros, los pueblos de Sigüés, Escó y Tiermas, todos ellos en el antiguo camino y abandonados al
haber sido anegadas sus tierras de labor por las aguas del pantano.
De nuevo el camino asciende con una fuerte curva para dirigirse
a la carretera de Mianos a Artieda.
Poco antes de la curva la abandonaremos por la derecha, por
un camino peor, que pasa al borde de una cárcava, donde
las aguas de arroyada lo han erosionado por completo. Descenderemos
por las margas y cruzaremos el barranco que proviene de Artieda.
Por fin, tras el ascenso por empinado sendero hasta la meseta,
encontraremos el Corral de Peroneo en un cruce de pistas, lugar
éste, junto al cementerio, donde daremos por finalizada
nuestra etapa de hoy.
27'00 Artieda.-
Tiene
un refugio de peregrinos de 20 plazas.

Plano de la etapa


