De
Puente la Reina se sale por la carretera N-111 en dirección
a Logroño, carretera que pronto abandonamos (a la altura
de la factoría Eunesa) para tomar un camino bien definido
que parte por el otro lado de la calzada. Es éste un
tramo de dos kilómetros francamente entretenido, en el
que se alternan las zonas llanas con otras de continuos subibajas.
Al final de este tramo, en un triple cruce sin señalizar,
hay que tomar el del centro, para atacar un fuerte repecho que
sube a la colina donde estaba el poblado de Bargota de la Orden
del Temple, y que nos situará al mismo nivel que la carretera,
que va siempre a nuestra derecha.
Al final del repecho ya se ven las primeras casas de Mañeru,
pueblo al que se llega por una buena pista.
5'00 Mañeru.-
Un
crucero nos da la bienvenida al pueblo con casas blasonadas.
Abandonamos el pueblo por la calle “Forzosa”, que
así la llaman humorísticamente, porque conduce
al cementerio, que dejamos a la izquierda. Desde este pueblo,
se divisa ya nuestro siguiente destino: Cirauki. Sin embargo,
los tres kilómetros que separan estos dos poblados son
bastante confusos para el peregrino, que debe atravesar numerosos
viñedos por estrechos senderos de los que, en no pocas
ocasiones, el trazado del camino desaparece por completo. Entre
campos de labor y viñas se entra en Cirauki.
8'00 Cirauki.-
Dan
refugio al peregrino en el Centro Social.
Tras ascender los duros repechos que son las calles de Cirauki,
se desciende la vertiente sur del cerro sobre el que se asienta
este precioso poblado precisamente por el trazado de la antigua
calzada romana, cuyo empedrado asoma semioculto por la tierra
y la maleza. Tras cruzar el vetusto puente (también muy
deteriorado), un breve ascenso nos sitúa en la N-111,
que cruzamos para seguir de frente por un buen camino de tierra
en dirección a lo que en otro tiempo fuera el poblado
de Urbe, del que hoy sólo quedan unos cuantos montones
de piedras a ambos lados de la Ruta.
Pronto cruzamos un arroyo por un pequeño puente e iniciamos
un ameno descenso por un buen camino agrícola de tierra
rojiza paralelo a la carretera, a la que, en ocasiones, asoman
los restos de la calzada.
Después de estos cuatro gratificantes kilómetros
de descenso nos acercamos de nuevo hasta la carretera para tomar
un desvío correctamente señalizado en dirección
al Embalse de Alloz. Tras pasar bajo un moderno acueducto, abandonamos
el asfalto para tomar un camino de tierra que salva el Río
Salado por un pequeño puente de dos arcos.
Río Salado.- Este puentecillo evoca
uno de los pasajes más conocidos del “Códice
Calixtino”. Aquel en el que Aymeric Picaud advierte “¡cuidado
con beber en él ni tú ni tu caballo!”. Pues
es un río mortífero. Camino de Santiago, sentados
a su orilla, encontramos a dos navarros afilando los cuchillos
con los que solían desollar las caballerías de
los peregrinos que bebían de aquel agua y morían.
Les preguntamos y nos respondieron mintiendo que aquella agua
era potable, por lo que dimos de beber a nuestros caballos,
de los que al punto murieron dos, que los navarros desollaron
allí mismo.
Conocida es la fobia que Aymeric siente por las gentes de estas
tierras, quienes, si bien reconocen que ciertamente el agua
de este río es ligeramente salada, también aseguran
que nunca ha sido maligna.
Pasado el río Salado, el camino pasa por un túnel,
por debajo de la N-111 para salir a un tramo muerto de su antiguo
trazado. Descendemos unos metros hacia la izquierda y enfilamos
un camino de tierra que nos aúpa hasta la Calle Mayor
de Lorca.
15'00 Lorca.-
La salida por una pista de cemento nos sitúa en la carretera
general, y por un camino que seguiremos paralelo a la carretera,
llegaremos hasta el desvío de la carretera de Villatuerta,
lugar del que parte, hacia la izquierda, una calle, que tras
cruzar un puente medieval de dos arcos, se introduce ya en Villatuerta.
20'00 Villatuerta.-
Se abandona por una pista de cemento que desemboca en la N-111
a la altura de la factoría Egapansa. Unos metros después,
y señalizado con marcas amarillas, cruzamos la carretera
y sin perder las flechas amarillas y después de una subida
por los depósitos de agua, por el parque de bomberos
y un corto descenso por un difuso y complicado sendero nos devuelve
a la carretera ya en las mismas puertas de Estella.
24'00 Estella (Lizarra).-
El trayecto original del camino de Santiago se aparta de la
actual carretera a la entrada de Estella para introducirse en
su casco histórico por la calle de Espoz y Mina. Al final
de la misma se gira a la izquierda para cruzar el río
Ega por el recientemente restaurado Puente de la Cárcel,
que da acceso a la calle de la Rúa, tras la cual se llega
a la Plaza de San Martín, auténtico núcleo
de la actividad comercial y política de la población.
La Ruta continúa por la calle de San Nicolás hasta
la Puerta de Castilla, lugar por el que, durante siglos, los
peregrinos abandonaban la ciudad. En la actualidad, tras pasar
este solemne arco, se regresa de nuevo a la carretera por la
que recorreremos los últimos barrios de Estella.
Estella cuenta en la actualidad con dos excelentes albergues
para peregrinos. Uno de ellos, instalado en las escuelas comarcales,
cuenta con 40 camas y dispone de duchas con agua caliente.
El otro, recientemente construido por el MOPU frente al Santo
Sepulcro, dispone de 50 confortables plazas, cocina, sala de
estar, patio para bicicletas y lavadero.
Para casos excepcionales, se habilitan además plazas
en hospederías y campings de la zona.

Plano de la etapa

