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Desde la iglesia de San Pedro de Noja nos dirigimos hacia el ayuntamiento, dejándolo a nuestra izquierda y dirigiéndonos hacia la derecha por la plaza de la villa para entrar en la calle de los Cuadrillas, adoquinada en su principio. Ésta nos conduce a una rotonda que salvamos de frente; a nuestra derecha quedará la casa con el n° 9. Por la Miés del Valle llegaremos a una bifurcación en la que vamos a la izquierda, entrando en la calle del Valle. En la conexión con la calle del Carmen iremos a la derecha por ella para, tras 280 metros, llegar a la intersección con la calle de Cabazos, lugar donde se termina la calle del Carmen. Situándonos referencialmente en este lugar, entraremos a la izquierda por un camino carretero que localizamos inmediatamente después de la mencionada intersección y junto a la placa que especifica: calle del Carmen. Esta pista de grijillo nos conduce hasta una bifurcación situada junto a la casa con el n° 2 en la que vamos a la derecha; un poco más adelante proseguiremos por un sendero de tierra verde que discurre entre pequeños prados. Pronto pasaremos por debajo de la carretera accediendo al primer barrio de Castillo Siete Villas: Abajas. A nuestra derecha se eleva el Alto del Cueto y junto a éste el Alto del Cincho, con mayor altitud.
En éste se desarrolla una clara muestra del encinar costero, además a su pie, se encuentran las marismas de Joyel, rico estuario que forman las marismas de Santoña y Noja. Alcanzado el camino vecinal de este barrio iremos a la izquierda entre el vecindario para entroncar en su final con la carretera de Argoños-Somo. Iremos por ella a la derecha para en unos 100 metros abandonarla entrando a la izquierda por un camino vecinal que nos deja de inmediato en la ermita de San Pantaleón. Proseguiremos desde la ermita por este mismo camino y de frente; tras 200 metros encontraremos una marcada bifurcación donde nos desviaremos a la izquierda. Prolongando el camino por lugares tranquilos llegaremos, tras 400 metros, a una segunda bifurcación donde iremos a la derecha entre casas ganaderas hacia el barrio de La Pedrosa. Atravesándole de frente, llegaremos en un kilómetro, directamente a la iglesia de San Pedro, parroquial de Castillo.
Junto al ábside de la iglesia de San Pedro hay que entrar por el camino que sube a la derecha y dirigirse, en unos 30 metros, a la izquierda por una pista muy recta que finalizaremos perdiendo su trazado en el paso de un campo. Antiguamente, el camino continuaba sin perderse por este terreno, pero debido a la falta de tránsito, las zonas colindantes de propiedad particular las han ido cubriendo. Sin mayor problema, debemos de cruzar por las marcas de paso: desembocaremos a una vía de tierra más definida y subiremos a la derecha hacia la casa que está rodeada de fresnos. Inmediatamente antes de llegar a ella, tenemos que tomar un sendero a nuestra izquierda cuya entrada suele estar poco definida debido a la altura de las hierbas. En pocos metros se pierde en otro prado similar al anterior; continuaremos llevando la referencia de cruzarle paralelo a la carretera y por su parte media. Hacia el final del prado conectaremos con una marca de rodadas que nos llevarán a la S-410.
Tras alcanzada, vamos a la derecha por la carretera para abandonada en 100 metros escasos, entrando a la derecha por un camino local que nos dejará, en apenas 20 metros, en una bifurcación donde giramos a la izquierda. A media ladera, el camino nos llevará directos a la iglesia de San Miguel de Memela, tras contemplar a nuestra izquierda y en la lejanía, el extenso valle donde se sitúa el pueblo de San Mamés de Meruelo con su iglesia dominando el entorno.
Desde la iglesia de San Miguel continuamos por la calle que rodea el templo en la parte baja para seguir de frente y desembocar en unos 150 metros a otra calle, junto a la casa con el n° 25, donde iremos a la izquierda hasta alcanzar un nuevo contacto con la secundaria. Una vez alcanzada circularemos por la carretera alrededor de medio kilómetro para abandonada en una pronunciada curva entrando a la izquierda por un camino vecinal en el alto de Solorga, junto a una parada de autobús con un cartel de Caja de Ahorros de Santander y Cantabria. Atravesando de frente el barrio de Solorga, llegaremos al antiguo puente del mismo nombre. El viejo puente de piedra con tres arcos, nos permitirá el paso sobre el río Campiazu, que desemboca algo más adelante, en la ría de Ajo. Pasándole tenemos que ir a la derecha por un camino local; en unos trescientos metros encontraremos una bifurcación en la zona baja de La Venta y junto a una antigua casa-vaquería de piedra. Aquí iremos hacia la derecha en claro preludio del ascenso al pueblo de Bareyo. Por este camino y en tres posteriores bifurcaciones llevaremos este orden: la primera que encontramos tras andar 400 metros, iremos a la izquierda. En la segunda, a 300 metros de la primera, donde encontramos una casa-vaquería, a la derecha. Un poco más adelante, después de 200 metros, tenemos la tercera y giramos a la izquierda. Sin más y después de una buena subida llegaremos al núcleo del pueblo de Bareyo siendo recibidos por una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. En Bareyo se encuentra la iglesia románica de Santa María de Bareyo a la que llegaremos por la carretera dirección Ajo, una visita que recomendamos. Su emplazamiento la deja algo apartada del pueblo, pero desde ella podremos divisar una bonita panorámica sobre la ría de Ajo y su entorno.
En Bareyo se nos plantea la alternativa de elegir dos rutas de enlace con Galizano. Cada una de ellas pone a nuestra disposición su particular encanto y dejamos al libre albedrío del peregrino la elección de una u otra. Hemos caminado cerca de 10 Km.
Las dos alternativas son las siguientes:
A) Bareyo-Güemes-Galizano.
BAREYO-GÜEMES (4’250 Km.)
Saldremos de Bareyo siguiendo por la carretera local dirección Güemes. A las afueras de Bareyo y a una distancia aproximada de un kilómetro, llegaremos al cámping de Los Molinos situado a nuestro margen derecho. Desde el cámping y siguiendo por Fuente Espina descenderemos por la carretera entre plantaciones de eucaliptos, debiendo abandonarla en1’400 kilómetros, entrando a la izquierda por un camino vecinal que localizamos al final de la bajada, tras pasar el arroyo de Rumego y justo después de salir del espesor de este bosque de replantación. Añadiendo alguna referencia más, a su misma altura, en el prado de nuestra derecha, tenemos dos silos. Tomando este camino atravesaremos el barrio de La Moraza y en algo menos de un kilómetro, llegaremos al contacto con la S-411 junto a un puente flanqueado por plataneros.
NOTA: Los que quieran visitar la ermita de San Julián, lugar donde se ubicó un importante hospital de peregrinos, tienen que desviarse un poco del camino entrando a la izquierda por un camino vecinal que se localiza junto al puente. Una vez realizada la visita aconsejamos no retroceder, siguiendo adelante por este mismo camino que nos conduce de nuevo a la secundaria.
Una vez alcanzada, iremos a la derecha por ella, tomando en aproximadamente 300 m. la carretera local señalizada con dirección a Güemes. Los que prefieran dejar la visita para otra ocasión, continuarán, tras cruzar el puente sobre el arroyo de Cabra, por la secundaria alrededor de 400 m, y entrarán a la derecha por la carretera local (la misma que tienen que tomar los que vienen de visitar la ermita pero con el sentido de entrada opuesto) señalizada con la dirección de Güemes 0’900 y Galizano 4’500. Sin más comentario llegaremos al núcleo del pueblo y a su iglesia de San Vicente.
GÜEMES-GALIZANO (4’100 Km.)
Dejamos atrás Güemes y continuamos hacia Galizano siguiendo el trazado de la carretera local, la cual, conduciéndonos por Gargollo, Río Negro y Linderrio nos dejará después de 3’600 kilómetros en el encuentro de la carretera
general correspondiente con la S-435. Alcanzada ésta, vamos a la izquierda y circulando por ella alrededor de 400 metros, y tras pasar el río Herrera, nos internaremos hacia el centro del pueblo donde se sitúa la iglesia de Nuestra Señora de Galizano.
B) Bareyo-Ajo-Galizano.
BAREYO-AJO (2’500 Km.)
Desde la iglesia románica de Santa María de Bareyo bajaremos por la carretera hasta la general, por la que seguiremos hacia la izquierda unos 200 metros para entrar a la derecha por un ramal asfaltado. En unos 300 metros lo abandonaremos tomando una entrada a la izquierda por una pista asfaltada que nos lleva hasta una bifurcación en la que vamos a la izquierda, con la torre de la iglesia de Ajo como referencia. Este camino nos conduce directamente al encuentro de la iglesia de San Martín situada a la entrada de Ajo.
AJO-GALIZANO (7’600 Km.)
Desde el centro del pueblo, junto al mesón La Casuca, parte un callejo asfaltado que lleva hacia el barrio de la Peña, perteneciente a la misma localidad. Llegados a la plazoleta existente en este barrio, bordearemos por la derecha una casa cercada por una alta tapia. Se trata de un vial asfaltado que continúa por las casas de Seles y alcanza una marcada bifurcación. Seguimos a la derecha y cruzamos un puente sobre el regato de la Bandera, afrontando después una empinada cuesta. Tras pasar junto a una casa se llega a una nueva bifurcación, que se toma otra vez por la derecha, se llanea un poco y se remonta una nueva cuesta, tras la que se alcanza una pista frente a unas extensas instalaciones ganaderas. Seguimos por la pista hacia la izquierda llaneando por los altos un rato. En Vioña contemplaremos buenas vistas sobre Ajo, su playa, su cabo y el faro ubicado en él. Hacia el Oeste se ven brevemente la mar, cabo Mayor y el faro de Santander, así como una parte de la capital cántabra.
Después de un rato se alcanza una bifurcación de pistas situada junto a una casa. Continuando por el Alto de las Minas seguimos por la pista de la izquierda, que se interna en una plantación de eucaliptos y alcanza una nueva bifurcación: ahora hay que bajar por la derecha, hacia la extensa planicie de Ribamontán al Mar. Al final de la cuesta se sale a la carretera general, que hemos de seguir hacia la derecha unos 300 metros, para abandonarla de nuevo y entrar a la derecha por un vial asfaltado. Alcanzaremos el primer barrio de Galizano, Romano, en el que existió hasta hace pocos años un antiguo puente de piedra, considerado romano por los vecinos. Hoy, en su lugar, unos tubos de hormigón permiten discurrir al arroyo bajo la carretera. Justo después, junto al consultorio rural, debemos de subir a la derecha para alcanzar el centro del pueblo y su iglesia de Nuestra Señora de Galizano.
Partiendo de la iglesia de Galizano tenemos que tornar el carril-bici, magnífica iniciativa del gobierno regional y que comienza en este pueblo discurriendo hasta Soma paralelamente a la S-435.
Siguiendo las indicaciones de señalización que conduce a Latas llegaremos tras poco más de 4 kilómetros al antiguo cruce de Rumor, lugar donde abandonaremos el carril-bici a la derecha por la carretera local que lleva hacia el santuario de Santa María de Latas, destacado templo mariano al que aconsejamos encarecidamente la visita del peregrino por las bendiciones en gracias espirituales que otorga la Virgen en este lugar. El edificio que ahora vemos es del siglo XVI, pero se cree que ya existía una ermita en época visigoda. Volveremos al carril-bici y llegaremos por el a Somo..Una kilométrica playa y un emplazamiento privilegiado en un extremo de la bahía de Santander han convertido a Soma en uno de los puntos tradicionales del veraneo y el turismo local. La travesía en barca que une el embarcadero del Puntal con la capital ha existido desde época bajo-medieval y es la misma línea que usaron miles de peregrinos antiguos que no querían invertir otras dos jornadas en rodear la enorme bahía santanderina. A bordo de ella llegaremos a una de las ciudades históricas en esta larga travesía a Compostela por la ruta de la costa. Estas barcas, se les conoce como pedreñeras y funcionan todos los días hasta las 21’30, y así llegamos a Santander.