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Comenzamos esta jornada, asistiendo a la Misa de Infantes en la Santa Capilla, para pedir a Nuestra Señora que nos siga acompañando en nuestro caminar y haga de nosotros instrumentos de amistad y hospitalidad hacia todos los que a nosotros acudan en petición de orientación o consejo.
Después de la Misa, cruzaremos la Plaza del Pilar, dirección al Mercado, prosiguiendo por la orilla del Ebro, hasta llegar a unas escaleras por las que bajaremos a la orilla del río, para evitarnos los cruces de calles y avenidas, y siguiendo las flechas amarillas, tomaremos el Camino de Monzalbarba, que entre huertas y cañizares, llevando a nuestra derecha la caudalosa acequia del mismo nombre y salvando autopistas y carreteras, en siete kilómetros, aproximadamente, nos sitúa en las afueras de Monzalbarba, y concretamente en la bonita y bien cuidada ermita de Nuestra Señora de la Sagrada, Virgen muy venerada por todos los pueblos de la comarca. Tras la visita a la ermita, entramos en:

MONZALBARBA

Lugar situado en la llanura de la margen derecha del Ebro con muchas y productivas huertas. Su población es de 2.000 habitantes y pertenece al municipio de Zaragoza, siendo considerado barrio de la misma. El núcleo urbano se configura en torno a dos calles paralelas. De su antigua iglesia parroquial, sólo se conserva su fuerte torre mudéjar (recientemente restaurada), del siglo XVI, en ladrillo de tres cuerpos cuadrados y un cuarto cuerpo octogonal, más tardío, y una capilla.
La actual iglesia parroquial es de reciente construcción (1970) y se guarda en ella una bella imagen de Nuestra Señora del Rosario, imitación románico (siglo XVII) y dos tallas del siglo XVIII de San Blas, patrono del Barrio, y otra de San Miguel. Hay una edificación en ladrillo, en la plaza de España, del siglo XVII, de tres plantas. La inferior con grandes arcos de medio punto; la planta primera con arcos rebajados tabicados, y la superior con galería corrida y alero con apeos en voladizo, de tradición gótica. Otros edificios de interés son los de Arias, situados en la calle de Enmedio números 4 y 10, fechados en el siglo XVI. Su fiesta principal es el 8 de septiembre, dedicada a Nuestra Señora de la Sagrada, en cuya fecha su imagen es trasladada hasta la ermita acompañada por un grupo de danzantes, según tradición inmemorial. La imagen recibe culto desde época anterior a la ocupación musulmana.
Tres km. más de camino, llevando siempre a nuestra derecha como telón de fondo, los espectaculares escarpes de El Castellar, antigua línea de fortificaciones musulmanas y cristianas, Pola, Castellar, Miranda, Jusliból y con la acequia de Monzalbarba ahora a nuestra izquierda, llegamos a la Torre de la Sra. Leoncia, que junto con su esposo, también Leoncio, acogen con gusto a los peregrinos que por su puerta pasan, ofreciéndoles un vaso de fresquísima agua, producto del manantial situado en el interior de su casa. En su fachada, nos han permitido colocar dos azulejos indicadores del Camino. Gentes así, son las que hacen que el Camino sea más llevadero. Que Dios y el Apóstol les bendigan. Salimos de su torre, y en un momento, entramos en:

UTEBO

El lugar más poblado de nuestro camino despues de pasar Zaragoza. Su número de habitantes supera los 6.000. Al igual que Monzalbarba, se encuentra en la llanura ribereña del Ebro. En su término hay restos de una villa rústica romana. Allí fueron descubiertas cerámicas del siglo I hasta el III, e interesantes mosaicos, uno de ellos en terrenos próximos a la iglesia, que representa como motivo principal una figura humana con una pantera. Se ha especulado con la existencia de un poblado importante bajo la superficie urbana actual.
Las calles y plazas de Utebo tienen su encanto y tipismo, pese a asentarse en la llanura. Las casas de la Callejuela son una buena prueba de ello, con edificios de estilo aragonés del siglo XVII.
Pero sin duda, el monumento principal es su iglesia parroquial de Santa María y en especial su torre mudéjar, declarada monumento nacional el 3 de junio de 1931. El edificio del templo es gótico-mudéjar, del siglo XIV, y consta de una nave cubierta con bóveda de crucería de arcos diagonales moldurados y decoración gótico tardía. El crucero se cubre a su vez con cúpula ciega, obra del siglo XVIII, al igual que la ampliación de la cabecera. Tiene capillas entre los contrafuertes y en los muros presenta óculos con celosías mudéjares. La Torre fue construida en el siglo XVI y sube de planta cuadrada, que se convierte luego en octogonal. Su decoración es de ladrillo, con arcos mixtilíneos entrecruzados, rombos, cerámica, galería de arcos, etc. Su paso de planta cuadrada a octogonal está matado con contrafuertes y alza arbotántes y pináculos góticos de ladrillo. Su estructura interior se corresponde al tipo de los alminares musulmanes. Es, sin duda, la torre mudéjar aragonesa mas reproducida, ya sea en maquetas, pintura o fotografía. Una copia de la misma, se encuentra en el Pueblo Español de Barcelona. Sus fiestas patronales se celebran los días 25 y 26 de julio en honor de Santiago y Santa Ana.
Pero tenemos que proseguir nuestro camino por la tierra llana de regadíos. Hacemos una gran "ese" para salvar de nuevo la autopista y en unos cuatro kilómetros nos acercamos a Sobradiel, no sin antes pasar por su bonito parque, con fuentes, bancos, sombra.y barbacoas; buen lugar éste para dar buena cuenta de nuestro “bocata”, si es que aún existe.

SOBRADIEL

Lugar de 625 habitantes perteneciente al Ayuntamiento de Zaragoza. El núcleo perteneció al Conde de Sobradiel hasta 1942, fecha en que fue adquirido por el Instituto Nacional de Colonización, que lo repartió entre los vecinos. La casa-palacio de los condes de Sobradiel, es una obra barroca, de ladrillo, con tres volúmenes de planta rectangular que cierran un patio abierto. Tiene tres plantas y en las esquinas presentan pilastras toscanas. Su iglesia parroquial, dedicada a Santiago, es también una obra barroca del siglo XVIII, con una nave cubierta de bóveda de lunetos, crucero, cabecera plana, capillas entre los contrafuertes (sobre las cuales aparece una tribuna), y cripta (bajo el presbiterio), que funciona como panteón de la casa de Sobradiel. La fachada es de ladrillo y presenta un cuerpo central rehundido con un arco de medio punto entre pilastras toscanas, franqueado por dos torres de planta cuadrada, una de las cuales no se terminó. Es muy popular la romería a la ermita de San Marcos, el día 24 de abril.
Poco más de media hora,y por igual camino, nos separa del final de nuestra etapa de hoy:

TORRES DE BERRELLÉN

Villa de 1.420 habitantes, situada, como las anteriores, en plena depresión del Ebro y en la orilla derecha del río Jalón. Sus principales monumentos, la casa-palacio de los duques de Villahermosa, barroco del siglo XVII, que presenta en la fachada grandes pilastras estriadas con capiteles corintios y rejería. Y la iglesia parroquial de San Andrés, que tiene incoado expediente de declaración de Monumento Nacional. Es una obra gótico-renacentista del siglo XVI en ladrillo, ampliada en los siglos posteriores. Tiene una nave, cabecera plana que se convierte en semiexagonal a través de dos trompas aveneradas, capillas entre los contrafuertes (abiertas en el siglo XVIII) y torre neo-mudéjar sobre un basamento originalmente mudéjar. Parece que se conserva el antiguo artesonado mudéjar, policromado, sobre la bóveda de crucería estrellada. Hay una imagen del siglo XIII de Nuestra Señora del Castellar, procedente de la ermita que se encuentra al otro lado del río. Las fiestas patronales se celebran en honor de la Virgen del Castellar el día 8 de mayo y los habitantes de Torres de Berrellen, acuden a la ermita en romería y con danzantes, cruzando el río en una barca.
En esta villa, nació en 1579 Juan Pablo Bonet, afamado pedagogo aragonés. Versado en sociología, historia, filosofía, literatura y gramática, sus mayores aportaciones al mundo de la cultura se centraron en la enseñanza a sordomudos. Su obra, “Reducción de las letras y arte de enseñar a hablar a los mudos”, publicada en 1620, está considerada como el primer tratado moderno de gramática. De extraordinaria importancia en su época, fue traducida a las principales lenguas europeas. Sus estudios sobre la mudez, el tratamiento de la sordera, la reeducación auditiva, la gramática y la fonética, marcaron grandes adelantos pedagógicos. Respetado y admirado, ocupó diversos cargos de relevancia en la vida pública. Fue secretario de Felipe IV y del Consejo Supremo de Aragón. Murió en Madrid el año 1633. Un busto de este admirado personaje, situado en la plaza del Ayuntamiento de la población, rinde homenaje a su ilustre hijo.
Si se tienen tiempo y ganas, podemos visitar la Ermita del Castellar, saliendo de Torres por la Avda. del Castellar, hasta encontrar una pista, que entre campos de cultivo nos llevará a la orilla del Ebro en 1,60 km. de recorrido. Un pontón, nos pasará a la otra orilla. Situados ya en la margen izquierda, seguiremos una pista, que se eleva como 110 m. sobre el escarpe y conduce al límite de la zona militar y a la ermita de Nuestra Señora del Castellar. Antes de llegar, a nuestra izquierda, un sendero conduce hasta las ruinas del famoso castillo del mismo nombre, cuya época se remonta al rey Sancho Ramírez (siglo XI). Alfonso I el Batallador, lo utilizó como prisión de su esposa Doña Urraca de Castilla. Desde estas atalayas, se contempla una hermosa vista panorámica del curso del río Ebro, la desembocadura del Jalón y las sierras del Sistema Ibérico Moncayo, Algairén, Vicort, La Muela, etc.
Terminada la visita, hay que volver a Torres dando por finalizada esta bonita jornada.

Plano de la etapa