La
etapa en si habría que titularla “Monasterio de Rueda
- Gelsa”, ya que la anterior la terminamos en el Monasterio,
pero el titulo es lo de menos.
Salimos de Escatron, cruzamos el Ebro y siguiendo las tradicionales
flechas amarillas llegamos al Monasterio de Rueda, y de allí
continuar después de cruzar la A-2105, hasta la Ermita de Monler,
desde donde se divisa un un extraordinario paisaje sobre los meandros
del Ebro y sus verdes huertas, es precioso de verdad, y de los que
no se olvidan fácilmente.
Después no vamos a atravesar ningún arbolado ni río
ni acequia, el terreno es de monte de secano, ningún árbol,
ningún arbusto. Desde la Ermita de Monler, tomamos un camino
de tierra, y bordeando la gran curva del río llegaremos a una
estrecha carretera asfaltada 2,5 km. Giraremos a la derecha y por
ella recorreremos 1,2 km. tomando luego un camino de tierra a la derecha
que en 4 km. nos situara en el paraje denominado “La Portellada”,
efectuando un giro hacia la izquierda que en 5,5 km. nos dejará
en las ruinas de “Julia Lépida Celsa” y Velilla
de Ebro. Habremos caminado 13,6 km. Después seguimos hasta
Gelsa, a donde quedan 4 km. más.
Y esto es a grandes rasgos la Etapa de hoy. Seguidamente hacemos unas
pequeñas referencias de los pueblos que veremos cercanos a
nuestro camino. Nos han hablado de otro camino más próximo
al río, al parecer más bonito, pero nosotros contamos
el que hemos seguido, más adelante hemos prometido hacer una
"excursión" que promete ser muy bonita y que podría
cambiar el camino o hacer dos tramos optativos.
SASTAGO
Villa de 1.584 habitantes se encuentra situada en la orilla derecha
del Ebro y asentada en uno de sus meandros, quedando prácticamente
rodeada por el río. Antes de llegar nos ha llamado la atención
una antigua fábrica con edificios modernistas y la Central
Hidroeléctrica, pero es aguas abajo, en un paraje de gran belleza
junto al río donde se conservan los apoyos noriales de dos
enormes norias construidas hace más de dos siglos.
Ya en la villa, descubrimos sus callejuelas estrechas de sabor mudéjar
y el moderno paseo junto al Ebro con su mirador en la plaza. Su iglesia
es de estilo barroco y está dedicada a la Virgen del Pilar,
enorme talla, presenta tres naves, cabecera plana, cubierta con bóveda
de lunetos y cúpula sobre pechinas. Durante la guerra civil
perdió los retablos y la orfebrería. Restos del Palacio
Castillo de los Condes de Sástago al borde de un acantilado
con magníficas vistas al río y los meandros que forma
en esta zona. Fue una de las ocho casas que ejercieron su dominio
en Aragón los que fueron luego señores en el siglo XIII
para ser Condes, Los Condes de Sástago, en el siglo XVI. De
la grandeza del pasado solo subsisten unos arcos.
Sástago y Alborge acuden en abril en romería al Santuario
de la “Virgen de Monler”, situado a unos 8 km. de de Sástago.
Curioso es su nombre, ya menos se conoce el porqué. Había
un buen ermitaño que vivía en este monte que estaba
consagrado a la Virgen y se llamaba Juan Ler. Fue el primer ermitaño
del Santuario, y conocido el lugar como Monte de Ler, posiblemente
la contracción entre Monte y Ler diera origen al nombre de
“Monler”.
Son famosos sus cuchillos de mango de concha de nácar que se
sacaba de las denominadas “Almejas del Ebro”, así
como sus sombreros negros de copa dura que forman parte del traje
típico de Ansó, aunque actualmente no encontraremos
ningún sombrero, ni nadie recuerda ninguna artesanía
dedicada a la confección de los mismos.
Sus fiestas mayores, son el 17 de enero, San Antón, el 25 de
abril, la Virgen de Montler y el 15 y 16 de agosto, la Virgen y San
Roque.
ALBORGE - ALFORQUE - CINCO OLIVAS
Son Alborge, Alforque y Cinco Olivas (126, 88 y 138 habitantes) tres
pequeñas poblaciones asentadas en tres de los meandros que
forma el río Ebro en su cauce medio.
Los tres conservan los restos de sus antiguas norias que subían
el agua desde el río a la población para regar sus huertas.
Calles y plazas muy cuidadas, las tres poblaciones tienen su iglesia
de estilo barroco.
En Alborge aún podemos ver restos del castillo medieval. Alforque,
por su parte conserva un fortín de las Guerras Carlistas, fortines
de la misma factura se conservan en Chiprana, Nonaspe, Fayón
y Caspe, eran torres de señales que mediante un ingenioso sistema
de espejos, se comunicaban a lo largo del cauce del río Ebro,
su centro de comunicaciones era la conocida como Torre de Salamanca
en Caspe.
El blanco caserío de Alforque aún recuerda su origen
musulmán, tres calles, Baja, Mayor y Alta que van a desembocar
en la plaza del Ayuntamiento e Iglesia. Para llegar a Alforque, antes
de construirse la carretera, sólo se podía hacer a través
de la barca, este pueblo, que recuerda un jardín, fue medalla
de plata de la provincia.
Como ya hemos dicho antes, el 29 de abril se celebra la Romería
al Santuario de Nuestra Señora de Montler, nombre que tiene
también la Asociación Cultural de Alborge, que recuperó
para su museo un molino de aceite y otro de harina, construyendo también
una residencia para artistas.
Está Cinco Olivas prácticamente rodeada por el Ebro,
en sus casas blancas aún permanece la importancia que tuvo
en su caserío la huella árabe, tanto es así que
cuando la expulsión de los Moriscos en el siglo XVI, afectó
a 280 personas, más que los habitantes que tiene hoy.
Su iglesia se hizo a finales del siglo XVII a base de ladrillo, tapial
y un zócalo de sillares con torre de dos cuerpos. La parroquia
está dedicada al Apóstol Santiago.
VELILLA DE EBRO
Villa de 290 habitantes. Su altitud 152 m. Situada al pie del monte
Purburell y en la orilla de la margen izquierda del río Ebro.
Fue conquistada por Alfonso I. La iglesia parroquial de la Asunción
es un edificio mudéjar del siglo XVI, presenta torre de dos
cuerpos.
Pero debe Velilla su justa fama al yacimiento arqueológico
romano conocido como “Lépida Celsa”, una extensa
ciudad que llegaba hasta el río donde se situaban los embarcaderos,
hay que tener en cuenta que el Ebro en esa época era navegable
y Lépida Celsa era un importante centro comercial.
Anchas calles empedradas, manzanas de casas con sus mosaicos, tiendas
etc., un magnífico ejemplo de urbanismo romano que todavía
podemos contemplar, fue la primera colonia fundada por los romanos
en el Ebro.
Pero no deberemos detenernos solo en el yacimiento, muy cerca está
la Ermita de San Nicolás, cuya campana dicen, que cuando tañía
sola, anunciaba desgracias para el Reino de Aragón.
Tiene la ermita de San Nicolás de Bari un campanario con tres
huecos con otras tantas campanas, campanil y reloj. La más
pequeña es la que tañía sola. Cuenta la leyenda
que una campana acompañada por dos velas encendidas bajaba
sola por el río Ebro, cuando se detuvo ante Velilla, al acercarse
los vecinos se sumergió, volviendo a emerger cuando fueron
dos doncellas las que se acercaron.
La campana fue transportada a la ermita de San Nicolás y allí
desde el siglo XIV hasta el XV se dice que tañía sola
anunciando desgracias. Cuenta esa tradición que anunció
la muerte del rey Fernando el Católico, dejó de sonar
cuando los mozos del pueblo empezaron a llevarse trozos como amuleto
cuando tenían que ir a la guerra, así que la campana,
que ya estaba rajada, lo estuvo más,y aunque fue refundida
nunca hasta ahora ha vuelto a tañer sola.
El ábside de la ermita es románico, pero el resto es
del siglo XVIII. Velilla marca la línea divisoria entre la
Ribera del Ebro y los Monegros.

Plano de la etapa

