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El Camino es ancho, recto y liso, y transcurre todo él entre huertas y campos de cereal. El único tramo que puede ofrecer algún peligro, es a la salida de Gelsa, pues no queda otro remedio que cruzar el Ebro por el puente, y este no es muy ancho que digamos y habrá que hacerlo con cuidado, confiamos en que no haya mucha circulación. Una vez pasado el puente, ya no volveremos a pisar asfalto en todo el Camino, que como decimos anteriormente es liso como la palma de la mano y recto en casi su totalidad, sólo hay un pequeño zig-zag para salvar un campo de labor. El ferrocarril y la carretera de Castellón, a nuestra izquierda, serán los compañeros de nuestro caminar.
Partiremos desde la iglesia de Gelsa, cruzando la población, y tras pasar el puente sobre el Ebro, nos encontramos con una bella panorámica del río, y caminaremos hacia Quinto que ya divisamos muy cerca, y al llegar habremos caminado unos 5 km..
Saldremos de Quinto y a 1,5 km. contactamos de nuevo con el río en otro bonito meandro, un poco más adelante divisamos, a nuestra izquierda, la ermita de Nuestra Señora de Bonastre, habremos recorrido 7 km. desde Quinto y unos 12 desde la salida de Gelsa, nos quedarán, por buena recta, 9 km. para finalizar la Etapa en Fuentes de Ebro con lo que totalizaremos el recorrido de 21 kilómetros.
Y como acostumbramos, pasamos ahora a informar un poco sobre los tres pueblos ribereños de nuestra Etapa de hoy.

GELSA

Con sus 1.317 habitantes, y 147 m. de altitud, situada en la llanura de Monegros y en la margen izquierda del río Ebro. Presenta un conjunto urbano bastante disperso, situada en la llanura de Monegros y en la margen izquierda del río Ebro, su rica huerta ocupa la margen izquierda del Ebro contrastando con el árido paisaje del secano. Es Gelsa una cuidada población con Iglesia Barroca habitada en su torre por las cigüeñas que abundan en la cuenca media del Ebro.
Su nombre procede del antiguo Romano de Celsa, ruinas que ya hemos visto en el término de Velilla y que es de suponer que llegarían hasta Gelsa, de hecho los hallazgos arqueológicos así lo demuestran.
Su iglesia parroquial de San Pedro, de finales del siglo XVII, presenta fábrica de ladrillo, tapial y zócalo de sillar, tiene tres naves, crucero, cabecera plana, cubierta de bóveda de lunetos, cúpula sobre el crucero y torre a los pies, perdió sus retablos durante la guerra civil a excepción del Mayor, que es del siglo XVIII. La ermita de Nuestra Señora del Buen Suceso, patrona de la villa, presenta fábrica de ladrillo y tapial y es del siglo XVIII, tiene ábside semicircular y cubierta de bóveda de lunetos, sobre el porche de entrada, con tres arcos de medio punto, presenta torre de planta rectangular, fue quemada en 1.936 y posteriormente reconstruida con donativos de los habitantes de Gelsa.
Frente a la Iglesia Parroquial existía un Monasterio fundado en el Siglo XVII. según se dice empleando piedras de la Romana Celsa. Ocuparon este Monasterio los Franciscanos y después religiosas de la Orden de Santa Catalina, cinco de cuyas monjas eran hijas del Marqués de Osera quién donó el Relicario de la Santa Espina, Relicario en forma de columna que contiene en su interior una Espina de la Corona de Jesucristo y que provenía de los Reyes de Navarra.
Cuatro Siglos estuvo el relicario en Gelsa, conjuraba el pedrisco y el 10 de Mayo que es la Coronación de Espinas se sacaba bajo Palio y se bendecían los términos.
En 1.970 se clausuró el Convento y sus religiosas fueron trasladadas a Zaragoza el pueblo se opuso al traslado de la reliquia, el litigio se resolvió disponiendo Gelsa de la Santa Espina del 10 al 20 de Mayo en el que hay una Novena se celebra la Fiesta y se bendicen los términos, el procedimiento es el de antaño, acude el Ayuntamiento y recibe la Santa Espina dejando en prenda la Reliquia de San Pedro de Verona que se venera en la Iglesia, la reliquia se devuelve diez días más tarde.
Al otro extremo de la población la Ermita de Nuestra Señora del Buen suceso, la Patrona; Ermita que fue quemada en 1.936 y posteriormente reconstruida con donativos de los habitantes de Gelsa.
Su rica huerta es la base de su economía y fue una de las poblaciones que en el pasado sufrió más con la expulsión de los Moriscos durante el reinado de Felipe II. Posee dentro de su término municipal la isla más grande del Ebro a la que solo se puede acceder por barca, junto a la Central Hidroeléctrica esta la estructura de una de las que fueron mayores norias del río Ebro, tres o cuatro grandes norias de unos 14 metros de diámetro que abastecieron de aguas a sus huertas y poblaciones.

QUINTO

Villa de 2.361 habitantes. Lugar de unión de los Caminos Jacobeos Catalanes, el que procede de Montserrat y Lérida, y que entra en Aragón por Fraga, y el que ahora estamos recorriendo y que comienza en San Carlos de la Rápita. Desde este lugar, el Camino ya es único hasta conectar en Logroño, con el Camino Real Francés y que todos tan bien conocemos.
Posee la villa una hermosa iglesia mudéjar dedicada a la Asunción de Nuestra Señora cuya silueta domina toda la villa y su contorno, sufrió importantes deterioros durante la guerra civil y actualmente se le ha incoado expediente de declaración de Monumento Histórico-Artístico Nacional. Se encuentra en periodo de restauración. Es un edificio del siglo XV que presenta fábrica de ladrillo y mampostería, ábside poligonal, varios sistemas de cubrición y torre de planta cuadrada con escalera de caracol y decoración geométrica en ladrillo.
Merece especial interés la ermita gótica de Santa Ana, situada en el casco urbano y otras dos pequeñas en sus afueras dedicadas a la Virgen de Matamala y la de Nuestra Señora de Bonastre, en esta última, y durante la guerra civil, un proyectil de calibre 10’5 cayó en el altar mayor de la Virgen, y se partió en dos pedazos sin que llegara a hacer explosión. La ermita fue restaurada y abierta de nuevo al culto en 1.939.
Regiones Devastadas construyó una nueva iglesia en el centro de la nueva población la cual está dedicada al Apóstol Santiago.
En el casco urbano se conserva una casa-palacio con factura de ladrillo que presenta dos plantas y logia. También se conservan varias capillas sobre puertas.
El yeso y el alabastro son la base de buena parte de la industria que alimenta la economía local.

FUENTES

Localidad zaragozana de 3.800 habitantes, que se encuentra situada en la margen derecha del río Ebro. Su núcleo urbano se asienta en una elevación coronada por la iglesia, presentando sus calles un trazado ligeramenta radioconcéntrico. Posee algún ejemplo de arquitectura civil destacada de estilo aragonés. Su iglesia parroquial de San Miguel es una obra del siglo XVI, gótica, de ladrillo y tapial, tiene tres naves, la central más ancha y más alta que las otras cubiertas con bóveda estrellada y de crucería, capillas laterales entre los contrafuertes, torre de ladrillo de planta cuadrada, actualmente en restauración, rematada por un cuerpo pseudogótico.
Conserva varios retablos góticos, una talla del siglo XIII de la Virgen y un retablo con mazonería de Juan de Moreto en el Altar Mayor.
Confluye a la altura de Fuentes el río Ginel, procedente de Mediana y Rodén, y a sus prodigiosas aguas se debe, según los expertos, que las hortalizas maduren siempre antes que las de los pueblos que lo rodean, y que la producción de cebollas sea especialmente singular en calidad y cantidad, pues siempre llevaron fama las cebollas de Fuentes, por que no pican, al igual que la longaniza, aunque en este último caso no haya que achacar al agua la excelente propiedad del producto.
Hay una jota que habla de los tres pueblos citados y que entonó más de una vez “El Pitorro de Fuentes”:

“De Fuentes se va a Roden
y de Roden a Mediana,
allí me enamoré yo,
medianica fue la chanza”

Actualmente, la riqueza de las canteras de “alabastro” ha impulsado nuevas iniciativas económicas en toda la comarca, y para ello se ha puesto en marcha el consorcio “Aragón Alabastro”, integrado por todos los pueblos próximos, ya que más del 90 % de la producción mundial está localizada en esta zona.
Ramón Berenguer IV, Príncipe de Aragón, y ya tan conocido de todos nosotros, otorgó a Fuentes la carta de población en octubre de 1138.

Plano de la etapa