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Primero hacemos una etapa turística por el delta del Ebro, para conocerlo, pues es preciso. DELTEBERE
Su nombre proviene de la unión de las palabras catalanas Delta
y Ebro. Los primeros pobladores consiguieron subsistir librando una
férrea lucha en terrenos pantanosos y llenos de enfermedades
y peligros. Los medios de vida eran la caza y la pesca, y la explotación
del regaliz, la sosa, la boga y el carrizo. Se cree que algunos de
los primeros habitantes del Delta fueron moriscos huidos de la expulsión,
el año 1609. En los inicios del siglo XIX tomaron fuerza los
núcleos de La Cava y Jesús y María, que se unificaron
en un solo municipio al segregarse del término de Tortosa,
el año 1977. SANT JAUME D’ENVEJA
Población segregada modernamente del municipio de Tortosa,
junto con la entidad menor dels Muntells y una parte de Balada. Toma
su nombre del titular de su parroquia y de la antigua partida de L’Enveja.
El primer núcleo poblado que se formó fue el conocido
con el nombre de “Real Sitio de las Salinas”, dedicado
al negocio de la sal. Más tarde, hacia el año 1860,
la población se desplazó hacia la franja conocida como
Ribers, situada entre el canal y el río, motivada por la construcción
del Canal de la Derecha del Ebro. Del célebre Port Fangós,
puerto marítimo tortosino muy capaz en el medioevo, hoy colmateado
y del que solo queda la actual Bassa del Violí en la Platjola,
partieron las expediciones catalano-aragonesas del rey Pedro III el
Grande hacia Sicilia. La familia tortosina de los Oliver de Boteller,
que tenía el dominio sobre la sal del Delta, vio presidida
la Generalitat de Catalunya por su hijo Francisco, Abad de Poblet.
Sant Jaume D’Enveja hoy pertenece a la Comarca del Montsiá. |