La
Cruz de Ferro.- Altitud 1.510 m.
A
Santiago 226 Km.

Es
uno de los símbolos más conocidos y a la vez más
humildes de toda la Ruta jacobea. Se trata tan solo de una modesta
cruz de hierro clavada en lo alto de un poste pelado de cinco
metros de altura y sujeto en su base por miles y miles de piedras
acumuladas en este lugar durante siglos, tanto por los peregrinos
como por los segadores gallegos que pasaban a recoger las mieses
a la meseta castellana y quienes, según la tradición,
a su paso debían arrojar una piedra al montículo.
Parece ser que fue el propio Gaucelmo quien colocara la cruz
en este lugar, el mismo en el que los romanos tenían
un altar al dios Mercurio, protector de los caminos, para orientación
de los peregrinos.
Desde 1982, muy cerca de la Cruz hay una pequeña ermita
en honor a Santiago. La Cruz del Ferro es otro de los excepcionales
miradores del Camino. A nuestra espalda se extiende todo el
camino recorrido hasta ahora, prácticamente desde León.
Al norte, el extremo occidental de la Cordillera Cantábrica
del que, en los días de sol, destaca la luminosidad de
las crestas calizas de Peña Oubiña. Bajo nuestros
pies la impresionante Hoya del Bíerzo, delimitada al
oeste por las sierras de los Ancares, Cebreiro y Caurel. Sólo
resta mirar al sur; ahí está el Teleno (2.185
metros) dominador de una amplia sierra a la que definitivamente
dejamos atrás.
