Monasterio
de Samos

El
Monasterio de San Julián de Samos está considerado
como uno de los más antiguos de Occidente, es del siglo
VI. La primera comunidad monástica seguía el ideario
ascético de los monjes coptos del desierto, reforzada
por la Regla de San Fructuoso. A fines del siglo VIII Samos
educa al futuro rey Alfonso II el Casto, en cuyo reinado se
descubrió el Sepulcro de Santiago. Con la adopción
de la Regla de San Benito, en el 960, el monasterio se ocupa
especialmente de la hospitalidad a los peregrinos y construye,
en el año 1000, la célebre Capilla del Salvador,
hoy conocida como “Capilla del Ciprés”.
El monumental cenobio de grandes claustros, que desde el siglo VIII, y a pesar de incendios y desastres mantiene hoy una presencia de los monjes benedictinos, y, sin duda ninguna, uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de Galicia.
Singular encanto tiene la capilla visigótica de San Salvador, al pie de un alcipreste milenario, rsto de la primitiva fundación. La fuente de las Neredas, en el claustro gótico, y los hermosos retablos de la iglesia neoclásica, gozan de general reconocimiento.
Las aguas del río Sárria besan los muros del monasterio que nos trae recuerdos del Padre Feijóo, que aquí inició su formación.
En el siglo XII, acogió temporalmente a la reina doña
Urraca, a su corte y al arzobispo Gelmírez. A partir
de 1505 pasó a depender de la Congregación de
San Benito, de Valladolid.
Durante la Edad Moderna la fuerza económica y cultural
de Samos potencia una gran renovación arquitectónica.
En este proceso se pierde la iglesia románica, que dejó
paso a un grandioso templo, del siglo XVIII. De la obra medieval
sólo queda una portada lateral que comunica con el Claustro
de las Nereidas, del siglo XVI.
En el siglo XVII, el escultor Francisco de Moure realizó
varios retablos para la iglesia. En 1685 se inicia el gran claustro,
cuya construcción dura hasta 1746. El escultor neociásico
Ferreiro realiza el retablo mayor de la iglesia entre 1781-1785
y, poco después, se inicia la gran sacristía clasicista,
obra que se adentra en el siglo XIX.
El Monasterio, es un impresionante complejo de edificaciones
llenas de arte y de historia. Fue destruido por un incendio
en el siglo XVI. Vuelto a reconstruir, un nuevo incendio lo
destruyó en 1951, restaurándolo su abad Dom Mauro,
inaugurándolo en el año 1960.
